Generalmente las partÃculas en un enjambre de meteoroides se mueven en órbitas similares y por lo tanto entran a la atmósfera de forma paralela entre ellas y a prácticamente la misma velocidad, generando de ese modo una lluvia de meteoros. Esto brinda ciertas caracterÃsticas muy útiles para poderlas distinguir de otros meteoros que no pertenecen a esa lluvia.